ENSALADILLA RUSA Y CALAMARES A LA ROMANA
Antes, la gente sabia que había llegado verano fijándose en la naturaleza y los indicadores que esta proporcionaba. A saber: que si este pájaro vuela así, el verano va a ser largo. Que si esta planta esta de esta manera, es que va a ser seco. Ahora el verano empieza cuando lo dice el corte ingles. Ni más ni menos. Y da igual que tu tengas frío o calor, si lo dicen ellos es verdad y punto pelota.
Yo uso otros indicadores. El invierno empieza cuando te cae el moquillo. Y el verano empieza con la primera ensaladilla rusa seguida de calamares a la romana. Así es y así tiene que ser. Ha sido hoy. Es algo mágico, todos esos deliciosos ingredientes amalgamados con mayonesa. Se puede decorar, pero hoy estábamos en familia. Y luego esos crujientes y dorados frutos de mar industrial pero delicadamente rebozados. Y esa forma redonda con agujero central ( no siempre). Esa forma debe tener alguna connotación divina o así por que los donuts ( los clásicos de la panrico), también quitan el sentido.
Y nada, que ya me he comido la primera ensaladilla con calamares de la temporada. Ya es verano.
1 comentario:
ooo, esos indicadores que mencionas son iconos culturales equivalentes a san yordis y demás polladas, pero en plan molón. Porqué no existirá Santa Brava, o San Pimiento-Padrón, o San Morrete de Chancho...
el otro dia comimos en la esquinica, hay que repetir.
Y la semana que viene... te llevaré al famoso "Pollo" de Ciutadella, que hacen unas tapas que te se va la olla de verdad, ahí me incrustao yo unos cachacos de lomo-lacón que en sí mismos ya son aperitivo-nudo-desenlace.
Hala gorrión, nos vemos!
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